Infecciones del sitio quirúrgico despues de una cirugía de columna: la eliminación de las controversias en el diagnóstico / Surgical site infections following spine surgery: eliminating the controversies in the diagnosis

Fuente
Este artículo es originalmente publicado en:
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25705620
http://journal.frontiersin.org/article/10.3389/fmed.2014.00007/abstract
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4335387/
De:
Chahoud J1Kanafani Z1Kanj SS1
 2014 Mar 24;1:7. doi: 10.3389/fmed.2014.00007. eCollection 2014.
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 2014 Mar 24;1:7. doi: 10.3389/fmed.2014.00007. eCollection 2014.

Surgical site infections following spine surgery: eliminating the controversies in the diagnosis.


Abstract

Surgical site infection (SSI) following spine surgery is a dreaded complication with significant morbidity and economic burden. SSIs following spine surgery can be superficial, characterized by obvious wound drainage or deep-seated with a healed wound. Staphylococcus aureus remains the principal causal agent. There are certain pre-operative risk factors that increase the risk of SSI, mainly diabetes, smoking, steroids, and peri-operative transfusions. Additionally, intra-operative risk factors include surgical invasiveness, type of fusion, implant use, and traditional instead of minimally invasive approach. A high level of suspicion is crucial to attaining an early definitive diagnosis and initiating appropriate management. The most common presenting symptom is back pain, usually manifesting 2-4 weeks and up to 3 months after a spinal procedure. Scheduling a follow-up visit between weeks 2 and 4 after surgery is therefore necessary for early detection. Inflammatory markers are important diagnostic tools, and comparing pre-operative with post-operative levels should be done when suspecting SSIs following spine surgery. Particularly, serum amyloid A is a novel inflammatory marker that can expedite the diagnosis of SSIs. Magnetic resonance imaging remains the diagnostic modality of choice when suspecting a SSI following spine surgery. While 18F-fluorodeoxyglucose-positron emission tomography is not widely used, it may be useful in challenging cases. Despite their low yield, blood cultures should be collected before initiating antibiotic therapy. Samples from wound drainage should be sent for Gram stain and cultures. When there is a high clinical suspicion of SSI and in the absence of superficial wound drainage, computed tomography-guided aspiration of paraspinal collections is warranted. Unless the patient is hemodynamically compromised, antibiotics should be deferred until proper specimens for culture are secured.

KEYWORDS:Staphylococcus aureus; imaging; inflammatory markers; post-procedural discitis; post-surgical spine infection; risk factors

Resumen
La infección del sitio quirúrgico (ISQ) tras cirugía de columna es una complicación temida con una significativa morbilidad y la carga económica. ISQ tras la cirugía puede ser superficial, que se caracteriza por el drenaje de la herida obvia o profunda con una herida cicatrizada. Staphylococcus aureus sigue siendo el principal agente causal. Hay ciertos factores de riesgo preoperatorios que aumentan el riesgo de SSI, principalmente la diabetes, el tabaquismo, los esteroides y transfusiones perioperatorias. Además, los factores de riesgo intraoperatorias incluyen la agresión quirúrgica, tipo de fusión, el uso de implantes, y tradicional lugar de abordaje mínimamente invasivo. Un alto nivel de sospecha es fundamental para el logro de un diagnóstico definitivo temprano y el inicio de una gestión adecuada. El síntoma más común es el dolor de espalda, se manifiestan generalmente 2-4 semanas y hasta 3 meses después de una cirugía de columna vertebral. Por lo tanto, la programación de una visita de seguimiento entre las semanas 2 y 4 después de la cirugía es necesaria para la detección temprana. Los marcadores inflamatorios son importantes herramientas de diagnóstico, y la comparación de pre-operativa con los niveles post-operatorias se deben hacer cuando se sospecha ISQ después de la cirugía de columna. En particular, el suero amiloide A es un nuevo marcador inflamatorio que puede acelerar el diagnóstico de infecciones del sitio quirúrgico. La resonancia magnética sigue siendo la modalidad diagnóstica de elección cuando se sospecha un SSI tras la cirugía. Mientras tomografía por emisión de 18F-fluorodesoxiglucosa-positrones no se utiliza ampliamente, puede ser útil en los casos difíciles. A pesar de su bajo rendimiento, los cultivos de sangre deben recogerse antes de iniciar la terapia con antibióticos. Las muestras de drenaje de la herida deben ser enviados a una tinción de Gram y culturas. Cuando hay una alta sospecha clínica de SSI y en ausencia de drenaje superficial de la herida, calculada aspiración guiada por tomografía de colecciones paravertebrales se justifica. A menos que el paciente se vea comprometida hemodinámicamente, los antibióticos deberían aplazarse hasta que se aseguren las muestras adecuadas para cultivo.

PALABRAS CLAVE:
Staphylococcus aureus; imágenes; marcadores inflamatorios; discitis post-procedimiento; infección columna post-quirúrgica; factores de riesgo

PMID:

 

25705620

 

[PubMed] 
PMCID:

 

PMC4335387

 

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